Lilith va a tener el segundo celo, desde que vive en esta casa. Y me parece que la pequeña Sandy también va a entrar en su primer celo (tiene casi 8 meses) ¡Pobre Moisés!
Las 3 hembras tienen nauseas (suele producírseles cuando les viene el celo) Y a él también, aunque está castrado ¡Vaya enero nos espera!
Madre e hija descansan apechugaditas en la cesta de Navidad, después de desayunar y de noche.
De madrugada Bamby sale al pasillo a "cantar" y luego sale Lilith y la peque la última, tras su madre. Se cruzan con Bamby, que vuelve al dormitorio, esta les bufa y a veces hay maullidos más fuertes de lo normal. Moisés se aprieta contra mis piernas, en la cama, y parece esconderse. Y yo he de incorporarme en la cama e imponer silencio. Entonces las gatas emiten maullidos apenas perceptibles.
Supongo, que si Moisés no estuviera castrado las atendería hasta el agotamiento. A veces las gatas son tan insistentes que las cubre, suele hacerlo sobre mi cama . Emite la gata un sonido grave (Bamby y Lulú ¡que en paz descanse!) El queda exhausto. No tiene muchas ganas, por estar castrado, además es un gato con no muy buena salud.
No he visto tal acercamiento con Lilith aún. Pero ésta le provoca y él lo sabe, la mira. Pero no se atreve, porque cuando Sandy era bebé Lilith era muy agresiva. Moisés se acuerda y le tiene precaución. También evita a la peque. Y se distrae del reclamo de Bamby.
¿Qué pasará entre el cuarteto de gatos?

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