El 31 de marzo de 1981 murió nuestra querida periquito azul. Nuestro primer animalito se compañía que nos dejó. Sólo tenía 8 años.
Le llamamos Robin. Luego ponía huevos. Y supusimos que era hembra.
Teniamos al Jilguero Artajerjes. Era mayor. Y vivió, con nosotros 15 años.
Fue premonición de años difíciles, tristes, cuando ya vislumbrabamos la recuperación.
Se decía que los periquitos traen buena suerte. Era alegre, bulliciosa. Jugaba a volar dentro de casa y se posaba en nuestros dedos.
Después de estas criaturas no volvimos a tener pajaritos enjaulados más allá del invierno. Comprábamos 2 (jilgueros o verdecillos) en Otoño y los liberadas en primavera, en mayo, con tiempo más estable, flores y frutos en un parque grande, cerca del río, de Salamanca.








