Mis pequeños en el recuerdo

 

La periquita Robina, azul esmeralda. Le pusimos Robin, luego empezó a poner huevos. Y nos dimos cuenta que era hembra.

 Nació en Logroño, murió (cancer) a los 8 o 9  años el 31 de marzo de 1981. Fue un terrible disgusto familiar. Era alegre y juguetona. Se posaba en un dedo de la mano.


Atila mezcla de pequinés y caniche (1997-2015) Lo más que peso 5,2 kgrs. Tenía cuerpo y pelo de pequinés. Morro algo más largo. Carácter de caniche. Poco sociable, muy apegada a la familia.

Se crió con Michi. Aprendió mañas de gato.

Atila con 5 meses, sept.1997.

Atila con 3 años (2000)



Atila muy anciana (hacia 2014 o 2015) con la gata Lulú (2007-2021)


La gata Lulú, 3 colores. Cara tipo Picaso. Eran 3 hermanas en una tienda de animales.



Atila ya mayor. (h. 2012)


Anís, sucesora de Atila (h.2015) Era perrilla semisalvaje. Encontrada junto a una carretera. Tenía signos de maltrato. Llegó a pesar 4,8 kgrs.

Era bonita y algo desobediente. La adopté porque Atila no me podía acompañar en los paseos.

Convivieron en 2014 y 2015. No se portó bien con Atila. La anciana no veía ni oía. Anís le mordía las orejas, para que dejara de dar vueltas. Y Atila gritaba. No podía dejarlas solas.



La bella Lulú, en su plenitud.

Lulú murió de cáncer de mamá, con 14 años. Era muy buena con los demás animales.



La pequeña Anís, adoptada en 2014 (nacida hacia octubre 2012) adoptada adulta, signos de maltrato. Fallecida en verano 2018.


La siamesa Michi y Lulú (h. 2008) Lulú era muy buena con la anciana Michi, a la que chupaba la cabeza y las orejas. Michi se dejaba querer.

Llamábamos a Lulú la peluquera (de Michi) 

Michi (octubre 1992- octubre 2011)  era muy buena con todos los animales. Y con la familia. Dormía en la cama conmigo. Echaba la siesta con mamá. Daba mucho calor, físico y anímico. Lulú la sustituyó, pero no fue tan longeva.






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