Leo se protege en una cajita.
Se escuchan petardos. Los animales mayores saben que de vez en cuando se escuchan esos ruidos tan molestos. No saben quién los hace y porqué. Miran a sus amos, les ven tranquilos y no se preocupan mucho, se resignan.
Los animales más activos, miran a sus "papás" y parecen decirles:
- No has escuchado eso? Estas sorda!
- Son petardos. Aquí no entran.
- Yo me escondo. Es un ruido horrible, me van a estallar los oídos. No lo soporto. Ayyyy!

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