Mi bella compañera luce sus explendidos 7 años y 5 meses.
Cuando hace día soleado no la abrigo, para que su piel reciba los rayos solares. Las provitaminas ingeridas se convierten en vitaminas. Y ella juega y se revuelca con más libertad.
Tomamos el Sol en nuestro paseo. Ella va olfateando rastros diversos. Juega sola o con algún perro amistoso y suelto. Saluda a los atados.
La llevo atada por lugares "peligrosos".
Es bastante obediente. No sé aleja mucho, ni me pierde de vista. Ni yo a ella. Aunque esté hablando con alguien estoy pendiente de ella como de un hijo o nieto pequeño.

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