Gatos y perros de compañía siempre tienen mentalidad infantil. No dejan de explorar su entorno. Si aparece algo nuevo lo exploran, y lo pueden usar como juguete.
Son niños porque se les da todo hecho. Y además los tratamos como a cachorros.
Bastet en su nuevo cesto.
Aquí parece enfadada, quizás se estaba echando un sueñecito.
Leo ante la ventana. Los gatos caseros se entretienen mirando afuera o adentro, según lo que se mueva.
Se entretienen viendo gente por la calle. Pajaritos volando o por los tejados.
Mis peques tienen más espacio adentro, balcón y amplias vistas. Pero cada animal se adapta al entorno y es feliz, si se le trata bien.
Moisés en la hamaca. Lilith (la madre) abajo y Sandy (la hija) en el banquito.
Han comido y jugado, las jóvenes. Moisés (15 años) es poco activo, cómo siempre, por sus afecciones.






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