Lucy ayer jadeaba dentro de casa, sobre el sofá, en el salón. Obscurecido, balcón con protectores solares. Y en el interior el termómetro cerca de 30 grados.
Le abanique un rato y mejoró. Luego me dio la metazos en la mano, agradeciendomeló supongo.
Tengo que abanicarle de vez en cuando, toda la tarde. Y ella me lo agradece. No son habituales en ella estos gestos cariñosos.
Hay que cuidar que los animalitos no sufran un golpe de calor. Siempre la paseo bajo sombra. Y en casa tengo la casa bien ventilada y obscura. Aún así mi pequeña sufre el calor. Es muy peluda. No quiero pelarla porque pudiera acatarrarse y estropear su pelaje.
Prefiero utilizar el clásico "aire manual". Agua limpia, abundante en 2 lugares del piso, a su disposición. Comida húmeda. Y silencio.

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